关系 significa literalmente "relación" o "conocido" , en el sentido de una persona que es, por así decirlo, ya un contacto nuestro para algo. Viene de juntar 关 (guan) que significa "cerrar" literalmente (关门, guanmén, "cerrar la puerta") y 系(xi) significa "link, contacto", y lo gracioso es de donde viene su forma, ya que viene de una mano que extiende algo de seda (丝, sí) para unirse a otra mano, casi como haciendo un lazo. Esta es la palabra más general para hablar de una relación, pero suele usarse casi siempre como "contacto", ya que cuando es conocido, como en casi todos los idiomas, en chino utilizan la palabra "amigo", 朋友 (pengyou) que viene de caracteres que significan respectivamente dos cuerdas unidas y dos manos unidas (又, you), y es más, utilizando esto como base no hay más que unir las palabras "hombre" (男, nán) o "mujer" (女, nü) para formar las palabras "novio" o "novia" (muy fácil todo, ¿no?). Cuidado con sólo esta palabra, que si vais a cualquier lado de compras por China les encanta decirles a los clientes que son amigos suyos, si la oís, empezad a poneros duros porque ellos estarán poniéndose chulos y diciendo que es muy buen precio, "sólo para amigos".
En las cosas de la diferencia cultural y demás teorías que suenan muy bonitas a la hora de clasificar a los pueblos, se suele decir que el respeto es una de las señas más destacadas para diferenciar a las culturas. Hay países donde el respeto se estima sobremanera y se aprecia más que otras acciones (esto nos puede sonar a los ingleses, los alemanes o los japoneses, por ejemplo), y otros en los que se cree que aunque hay que tener respeto, acorde eso sí al contexto de actuación, la cercanía es muy valorada como signo de querer estrechar lazos. Casi diría que este tipo de país, de estilo tan "mediterráneo", es el tipo de China más o menos. Eso sí, lo tenemos que matizar.
En China se aprecia mucho que una persona dé un paso adelante al ver a otra para hablar. El querer establecer "contacto" es valorado como algo positivo, porque eso significa que esa persona está con una idea de qué hacer y no es simplemente un "receptor". Es una ejemplo no muy limpio en cuanto a experimento, pero si un extranjero le habla a un chino y empieza haciéndolo en chino, esa persona ya ha ganado puntos, sólo por ese esfuerzo. Por supuesto, esto no pasa de que pueda ser la sorpresa de ver a un occidental hablando chino, pero en todos lados ocurre, sea en un parque en un restaurante o en la calle, los chinos establecen relaciones por doquier. Aquí es muy común un modo de conocer gente: darse los datos enseguida de todo, para tenerlo de amigo cuanto antes. Se dan el teléfono, la dirección mail, el número de QQ (el MSN chino, puesto que el otro no funciona bien) o el nombre del 人人 (renren, Facebook para chinos, puesto que el otro está "indispuesto"). Si no he dado mi correo a 20 chinos sólo por estar hablando un rato con ellos no estoy en China. Esto demuestra otra cosa de cómo fiarse de la gente en China: el chino que empieza a hablar inmediatamente con otra persona, es porque algo quiere (extranjeros, esto va por vosotros: si se os acerca un chino hablando inglés, así de repente, no os fiéis, ningún chino se acercaría a un extranjero porque sí en un sitio público a menos que trame algo´). Si ese chino luego ve que TÚ has seguido hablando, entonces cogerá confianza enseguida. Puede sonar a clasificación barata, pero esta gente no es lo más abierta del mundo nada más al conocer a otras personas, ¿porqué?
Porque el sentimiento familiar y de grupo aquí es más fuerte que muchas otras cosas que una persona puede desear. A veces, hasta lo que más puede desear. Los padres chinos ahora mismo están acostumbrados a un mundo en el que no se puede salir de copas, en el que estar en la calle después de las 10 es de "malas personas" (con razón, aquí cenan a las 6, una tortura para el estómago hispano) y en el que piensan de verdad que lo más importante en el mundo para los hijos es estar con sus padres lo más que puedan. Para ayudarles, para hablar con ellos, para compartir todo. Pero obviamente los jóvenes chinos de hoy en día, con tanto contacto como tienen con el estilo de vida americano por las películas y sobre todo por todo lo que les llega desde Corea y Japón, tienen por seguro una idea de vida social muy distinta a la que sus padres les exigen. Y lo peor es que eso puede significar que se salgan del círculo familiar para llegar a otros lados y tener más libertad. Pues aunque poco a poco hay más libertad para muchos asuntos individuales, China aún tiene que mejorar en lo que es siquiera el derecho social en general: sin siquiera mencionar cosas como la homosexualidad, casi todas las decisiones son tomadas muchas veces por los padres en cuanto a qué van a estudiar sus hijos (sí, ahora pueden tener más de uno), a dónde van a ir, y a veces, hasta con quién salen.
Carteles de solter@s en busca de pareja
Porque en China la cara es todo, y tener un hijo que se va haciendo mayor y no se casa es una tragedia (social) para la familia. Y el límite es 25 años, ojo. Si a los 25 no tienes pareja, tranquil@, que tus padres en China se irán a un parque de "Venta de solteros" como ocurre en la Plaza del Pueblo de Shanghai (人民广场, Rénmin Guangchang) se pondrá con tu foto y datos a buscarte novio o novia. o mejor dicho, esposo o esposa. Puesto que hasta los mismos jóvenes no ven con buenos ojos que alguien se haga mayor y no esté con nadie. Ningún chico saldría con una chica de 25 años en serio si ve que esta no quiere ya hasta casarse, y mucho menos si el chico es menor de edad. Y viceversa igual, aunque pueda parecer que no. Y es más, están tan imbuidos en la rutina de conocer a más y más gente para tener más y más contactos, no ya pensando (que también) en el objetivo de encontrar pareja sino de hacerse más amigos y más conocidos, que usan hasta programas en los móviles para saber quien está con el mismo programa a tu alrededor para que sepas que esas personas quieren conocer gente nueva (una suerte de Meeting-software, pero que vale para ponerse anuncio de cualquier cosa). Esto nos haría pensar que el chino medio, al menos, es muy abierto, ¿no?
Pues no. Las parejas aquí son tomadas como lo más sagrado. Claro que hay viva-la-vírgenes como en todos los pueblos de la Tierra que se encargan de que los jóvenes entren en contacto con una parte muy "interesante" del mundo adulto , pero en general aquí todo joven que se echa novia y viceversa pueden durar años perfectamente sólo por el hecho de que cortar con alguien, aquí, está "muy feo". Si las parejas se compran hasta las típicas parejas de camisetas en las que en una es la vaquita chica y en el otro la vaquita hombre, o lo mismo con conejitos, o con el emperador y la emperatriz, es porque ya se ven como parejas bastante antes de lo que nosotros nos consideramos. Eso sí, intimidades las justas, pero bueno, eso a su tiempo. El problema es que aquí las relaciones, al fin y al cabo, se ven forzadas a "ocurrir" lo cual da muchos casos de gente que está casada con sólo 25 años y no está enamorada. ¿Y cuál es el resultado? Catastrófico, pero nadie lo cuenta, nadie lo "sabe".
Quizás lo de catastrófico suene a exagerado, pero esta es la situación: hay una gran cantidad de jóvenes que se ven obligados a casarse siendo aún jóvenes (aunque no niños, al menos algo avanzaron) con la persona que elijan sus padres, y deben permanecer así el resto de su vida. Por supuesto, luego ocurre lo más normal del mundo: los maridos se van con las chicas de la oficina o con otras más jóvenes, y no pasa nada, todo el mundo lo entiende. Si lo hace la mujer, prepárate para lo que viene, pues aunque no hagan escarnio público (ya hemos dicho que son muy íntimos en todo lo que es la familia), como mínimo quedará repudiada. ¿Y porqué no salen de esta situación? Porque aunque haya una ley que permita divorciarse, nadie quiere tener encima el título de la persona que ofendió a su familia alejándose de su marido o esposa. Y con esto tienen que vivir muchos chinos toda su vida (y esto a colación, imagínense que le ocurre a una persona homosexual, que desde luego no ha salido del armario aquí).
Así pues ya vemos que aunque este país sea un país que aprecie la cercanía de la persona que viene, y simplemente la que vive (los chinos se están invitando todo el rato a comidas, y esto es muy bueno si estás de paso como extranjero, puedes probar muy buenas cosas sólo por caer bien), estar tan cerca a a veces se puede hacer complicado. Sólamente hay que ver que un grupo de amigos chinos es algo prácticamente como una familia, que se van a cuidar como tal, y van a ir a todos lados juntos (el hobby favorito de estas familias, el KTV, o sea, el Karaoke (卡拉OK) que no lo había mencionado hasta ahora, pero es importantísimo en la vida nocturna de cualquier chino (el KTV es el estilo de karaoke de sólo un cuarteto con la pantalla y los micrófonos, ante un público es más el estilo japonés).
Nunca las relaciones sociales son fáciles, ni aquí ni en la Hispania. Sin embargo, si hay algo que comparto con los chinos en todo este tema de las 关系: tener más contactos no es simplemente añadir más gente al facebook o en el móvil o en el QQ. Es una oportunidad para poder tener una ayuda en un caso de emergencia estés donde estés, vayas donde vayas, y por sólo haber establecido ese primer contacto hará incluso tanto tiempo, un chino lo recordaría y te ayudaría sin pensarlo. No puedo decir que eso pueda pasar siempre en España. Aunque, por otra parte, no tengo que casarme a los 25 años.




